DISCLAIMER: Este artículo tiene un carácter meramente informativo y educativo. Las acciones descritas se realizaron sobre un dispositivo de mi propiedad y con fines de investigación y aprendizaje, sin ánimo de eludir derechos de autor ni acceder a contenidos protegido. El lector es responsable del uso que haga de la información aquí expuesta. La modificación del software puede anular garantías o contravenir los términos del fabricante.
Hace un par de años en mi casa compramos un AppleTV de última generación («de aquella el 4k de primera generación«), dejando de lado el viejo modelo 2 que habíamos comprado allá por el 2012.
No había sido hasta 2022 que, estando yo terminando mi carrera en ingeniería informática del software, mi padre me propuso intentar hacerle un Jailbreak al que ya no usábamos, por ver si se le podía «sacar algo de partido» más allá de utilizarlo como pisapapeles.
Mi primer intento fue fútil, no conseguí que la herramienta que estaba usando funcionase y me dí por vencido, dejandolo olvidado en un rincón de la casa. Sin embargo, a finales de 2024 («y tan finales«) y principios de 2025, se me ocurrió la idea de volver a intentarlo, esta vez con más «ases» bajo la manga…
No entraré en detalle con las complejidades técnicas que presentaba el dispositivo para «liberarlo» (problemas de versiones, de firmware, de hardware, etc), pero siendo esta una tarea tan laboriosa, y que requirió de un mínimo de precisión, recapitularé los simples pasos (con fines educativos) que seguí para lograrlo.
Lo primero que tuve que hacer fue hacer un «downgrade» de la versión del tvOS, bajándolo al 6.1.2, ya que BlackB0x, una herramienta de jailbreak específica para el Apple TV 2, necesita esa versión para funcionar correctamente en este modelo.
Después de eso traté de conectarme mediante SSH al dispositivo, pero resulta que al ser un modelo antiguo, el SSH no tenía los algoritmos RSA que hacían falta, («seguridad a tope«), por lo que hubo que hacer maniobras en la consola para conectarse a él.

Una vez dentro lo primero que hice fue editar el archivo /etc/hosts para evitar que se realicen actualizaciones automáticas que reviertan los cambios realizados, poniendo los hosts de apple a una ip local.
Después traté de instalarle alguna aplicación diseñada para el modelo 2, pero las que había o se habían actualizado y eran incompatibles o ya no tenían soporte.
Por suerte, un usuario en Reddit tuvo la desdicha de tener mi mismo problema, y gracias a uno de los comentarios de otro usuario fui capaz de instalar una aplicación a través de la CMD de mi AppleTV.
Al final, me sirvió realmente de poco, aunque fue algo divertido («y tedioso«), las especificaciones de este cacharro (256 MB DRAM MB, 8GB de almacenamiento, …) no dan para mucho más que una página estática o un PLEX, ninguno de los cuales necesito actualmente. Por tanto, se ha vuelto a quedar como un «pisapapeles», pero también como un bonito recuerdo de que, en la informática, todo tiene uso más allá del intencionado.
Referencias:
Nota 2026:
Me he dignado a publicar este artículo un dos años después de haberlo escrito, la verdad es que tenía miedo a que me llegase un mensaje de Apple. Tenía más fotos de todo el proceso pero las he perdido, trataré de subir alguna más si las reencuentro o si saco el tv del cajón.
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